
Nos situamos en el año 1984, a solo dos de la incorporación de España en la Comunidad Económica Europea (ahora Unión Europea). Anteriormente España estaba sumida en una profunda crisis económica, en la que el gobierno democrático socialista de entonces había alcanzado el poder con la promesa de crear 800.000 puestos de empleo. Sin embargo España, para mejorar, tenía que someterse a un proceso de re-conversión industrial. Por ello y para hacer nuestras empresas competitivas, no quedó otro remedio que poner en marcha durísimos planes; entre ellos el recorte de plantilla. Los sectores más afectados fueron la siderometalurgia y la construcción de barcos. Afectó a gran parte de la geografía española: de Valencia a Cádiz y de Asturias a Valencia... Los trabajadores no veían claro eso de que para entrar en la Unión Europea se debieran inflar las bolsas de desempleo. Comenzaba así un otoño crispado, revuelto...
En el puente de Deusto de Bilbao cada día se convertía en un auténtico escenario campal entre los trabajadores del astillero Euskalduna y los anti-disturbios. Aunque la factoría se encontraba cerrada y no era rentable seguir construyendo barcos, los trabajadores no tenían intención de retirarse sin ningún tipo de compensación. Era entonces cuando se reunían para tomar decisiones de protesta como cortar el puente. Sin embargo, allí se encontraba la policía para impedirlo. Así el festín daba comienzo. Debido a la “guerra” que dieron, consiguieron salir favorecidos de las negociaciones; muchos de los trabajadores que perdieran consiguieron casi tres años en el paro y después fueron a otro astillero, la Naval de Sestao. A alguno de ellos aquí les pilló una segunda reconversión, y hoy se puede pasear tranquilamente por la zona observando el cambio significativo que ha sufrido; la ría de Bilbao ha pasado de ser un centro industrial a un centro de ocio.
En el puente de Deusto de Bilbao cada día se convertía en un auténtico escenario campal entre los trabajadores del astillero Euskalduna y los anti-disturbios. Aunque la factoría se encontraba cerrada y no era rentable seguir construyendo barcos, los trabajadores no tenían intención de retirarse sin ningún tipo de compensación. Era entonces cuando se reunían para tomar decisiones de protesta como cortar el puente. Sin embargo, allí se encontraba la policía para impedirlo. Así el festín daba comienzo. Debido a la “guerra” que dieron, consiguieron salir favorecidos de las negociaciones; muchos de los trabajadores que perdieran consiguieron casi tres años en el paro y después fueron a otro astillero, la Naval de Sestao. A alguno de ellos aquí les pilló una segunda reconversión, y hoy se puede pasear tranquilamente por la zona observando el cambio significativo que ha sufrido; la ría de Bilbao ha pasado de ser un centro industrial a un centro de ocio.
Fuentes:
www.kimetz.org/main/news_pdf.php?id_noticia=584
Película recomendada: "Los Lunes al Sol"
Bibliografía: HOUP, Stefan, y ORTIZ-VILLAJOS, José Mª (dir.) (1998), Astilleros Españoles 1872.1998. La construcción naval en España, Madrid, LID
Bibliografía: HOUP, Stefan, y ORTIZ-VILLAJOS, José Mª (dir.) (1998), Astilleros Españoles 1872.1998. La construcción naval en España, Madrid, LID

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